
La generación del "no estoy ni ahí", esa fue la que se identificó más con el ser apolítico , de no meterse en la cochiná y en asuntos tan complejos que le harían la vida imposible...mejor que esa gente malula sea quien maneje todo. Total "igual hay que trabajar" .
De ellos escuchamos frases como "todos son iguales", "toda la vida ha sido igual", "nada va a cambiar", "somos intrínsecamente malos". En definitiva es la derrota antes de luchar, antes de PREPARASE para enfrentar lo que nos parece injusto. Entonces como está todo perdido hay que mantenerse dóciles y pasarla "bien", adormecerse y gastar oxígeno, porque no hay que preocuparse tanto si nada se puede hacer.
Creo que todo esto surgió del miedo que reinaba en la dictadura donde participar en política podía costar hasta la vida. A eso se le suma el discurso que nos daba el Tata: ("los siñores políticos...", "La politiquería") que quedaron en la memoria colectiva de la población como algo negativo. Lo paradójico es que quiénes impulsaban este odio a la política hacían política y esto ocurre hasta ahora, aunque la situación está cambiando.
No tener una postura política implica no tener una visión de sociedad, desconocer la realidad, o sea casi no ser humano. Claro que esta postura se construye, no se compra en el supermercado, es el resultado de la observación de los fenómenos que nos afectan a todos y todas, logrando sintetizar el mundo.
Ahora surge el otro extremo: "todo es política". Gobernar es política como cepillarse los dientes. También se postula un concepto muy personal, mi política: lo que yo quiero hacer, mis intereses, mi voluntad.
Entonces ¿qué es política?. Se dirá que es el arte de gobernar para el bien común, pero en la práctica eso no existe, basta preguntarle a quienes han estado a punto de morir esperando atención médica o a los millones que sobrevivimos con el sueldo mínimo. Otros dicen que es meter un papel en una urna cada 4 años eligiendo a alguien que escribirá las leyes que lo perjudicará.
Parece que esta confusión es la que nos tiene jodidos, porque cómo explicamos que quienes hacen política, los partidos que existen y sus representados (el empresariado), les vaya tan bien y que el resto, la mayoría que no está representada por un partido tengamos que pagar, pagar, pagar, pagar, pagar, pagar, pagar, pagar....